jueves, 12 de enero de 2017

Neptunianos

"—A partir de ahora te llamarás Neptuno, como el planeta en el que vives. Lo dotarás de vida, y cada sucesor que ocupe tu lugar, tenga el nombre que tenga, también se llamará Neptuno. Yo te entrego el don de la vista, y con él, la sabiduría para gobernar. El conocimiento será tuyo, y lo usarás para proteger el Universo cuando nosotros no podamos —la joven no parpadeó—, alza la cabeza, Neptuno, reina de Neptuno y protectora del Universo, y jura por tu futura gente, que todo lo harás por, y para la Luz.
    —Lo juro —respondió ella."

    Los neptunianos son los primeros seres en poblar el Universo. Creados bajo la mano de Zeraquiel, nacieron en el planeta Neptuno, siempre Ocultos pero al acecho. Su misión era observar el crecimiento de las criaturas que irían poblando el Universo e impedir que nada fuera mal en el proceso.

  A todas las que gobernaban a lo suyos se les llamaba, tal y como había dicho Zeraquiel el día de su creación, Neptuno, independientemente del nombre que se les pusiera al nacer. Cada 1.000 años esta se reunía a solas con su planeta en el lugar que más lo representaba, y concebían una nueva hija que, casi 100 años después, empezaría a gobernar como la nueva Neptuno.

  Zeraquiel les entregó el don de la sabiduría. Todos los neptunianos, en mayor o menor medida, contaban, al llegar a cierto punto de su edad, con esto. Sin embargo Neptuno era la única que tenía la verdad absoluta, y la que podía oírlo y saberlo todo.


Khiraissa, la última Neptuno que no llegó a gobernar.

  Los neptunianos se caracterizan por varias cuestiones físicas y emocionales. En primer lugar comparten con su creadora los cabellos blancos y los ojos azules. Todos tienen ciertos poderes relativos al frío y al poder de las palabras (es Neptuno, sin embargo, la que tiene total control sobre estos). Las reinas y sucesoras se diferencian del resto de la población por una marca de nacimiento en su frente que hace referencia al tridente y el reloj del Destino que las simboliza.

  Emocionalmente se encuentra la característica más notable: carecen de sentimientos. No pueden odiar, sentirse tristes, furiosos, sorprendidos, y, sobretodo, no pueden amar. Es algo que la propia ley universal de la que hablé en otra entrada provocó: la sabiduría es totalmente contraria a esto, si una persona ama, odia o se siente triste o furiosa, sus actos se verán afectados por dichos sentimientos.

ESTRUCTURA DEL PUEBLO

  Neptuno cuenta con varios pueblos todos unidos en un mismo lugar. Para protegerse del exterior, sitúan una eterna tormenta sobre ellos para que nadie pudiera atravesarla. A veces exploran el resto de la superficie para purificarse y sentirse más en contacto con el planeta. Aún así, solo la reina y la heredera tienen poder sobre él porque están más ligadas que nadie.

  Los neptunianos se estructuran por funciones. El eslabón máximo es la reina, y las herederas, cuando alcanzaban la edad adulta, eran las segundas al mando. Luego están las guardianas, que se encargan de cuidar y educar las generaciones que nacían y de ejecutar los castigos impuestos por la reina. Se trata de una cultura principalmente matriarcal debido a que su creadora era una mujer, y los genes hacían que nacieran más de su sexo. Los hombres nacían con más alma de Neptuno que de Zeraquiel, y eran los que mantenían los pueblos a salvo, los protectores de nuestros protectores, e iban después de las guardianas en el escalón de mando.
  
  Fuera de eslabones de mando o jerarquías, estaban los Oyentes. Se trataban de trece ancianos y ancianas que, sentados cada uno en su piedra del tiempo, simplemente se dedicaban a escuchar. Lo oían y veían todo cuando la reina y su heredera no estaban atentas, y eran los primeros en escuchar las voces de los ángeles cuando estos reclamaban a Neptuno.

  El resto del pueblo, finalmente, se ocupa de tratar el conocimiento. Escriben en los libros todo lo que sabían y aprendían cada día, y lo que los Oyentes oían. Cuando una guardiana moría, alguien del pueblo ocupaba su lugar. Cuando algún protector moría, algún hombre ocupaba su lugar.

  Referente a la heredera, cuando nacía era, automáticamente, movida con el resto de los niños y aprendía al mismo nivel que ellos, como si fuera una más. Era así hasta que llegaba a la edad correcta para empezar su entrenamiento, en el que, después de dar una visita a la reina, empezaba a formarse en los saberes de su propio poder. Finalmente, si la Luz la escogía, gobernaba.



  Los neptunianos cuentan con una inmensa biblioteca donde está escrito todo lo sucedido en la historia del Universo desde que existen hasta el presente. Los demás libros son copias de la era angelical, por lo que esta cultura es la única que comparte absolutamente todo conocimiento con los ángeles.

  El libro más conocido es el llamado "Memorias de las trece doncellas iridiscentes", y es una serie de cuentos escritos por la primera Neptuno que reúne una serie de ideas vitales para la formación de los neptunianos. Por este motivo este es uno de los libros que les obligan a leer y a memorizar, con el fin de que entiendan los mensajes ocultos tras él.

   Después de este está el famoso libro de hechizos de Neptuno, que solo ella y sus herederas estaban permitidas a leer. Generalmente siempre se encuentra bien guardado hasta que una nueva heredera empieza su etapa de formación. Sumado a este libro también se les entregaba el reloj del Destino, un artilugio con cierta vida propia cuyo peligro, si se le da un mal uso, puede ser devastador (hablaré de él más adelante).

LA CULTURA

  Los neptunianos tienen como símbolo el tridente por un motivo sencillo: cada punta representa un eslabón vital de la creación. La del centro representa a los neptunianos y, con ellos, la sabiduría; la de la izquierda representa a los mercurianos y su valentía; y la de la derecha a las sombras y al miedo. Se dice que aquel guerrero que tenga los tres eslabones, será invencible.

  Estos tres eslabones no tienen una buena relación entre sí. Las sombras, después de su creación, rápidamente se convirtieron en el peligro más urgente del Universo. Los neptunianos y mercurianos, por el contrario, establecieron una relación de enemistad debido a las diferencias que tenían entre sí: ambos creían que el otro era inútil e innecesario, y atacaban cada una de sus características. Esto los llevó a crear un tratado de paz para evitar futuras guerras (aunque según los neptunianos, eran demasiado listos para crear una guerra sin una causa justificada).

KHIRAISSA

  Khiraissa es la última heredera al trono y la única que no llegó a gobernar. Su historia hace un gran parón en la era de los Protectores (así se le llama a los tres eslabones y, a la vez, a la III era). Debido a varios problemas de los que hablaré en otra entrada, Khiraissa fue eliminada de la sucesión al trono y expulsada del planeta para siempre.

ice neptunian

Author & Editor

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